Desde la niñez me atormentó la diferencia de genero, los varones de la familia eran poseedores de beneficios vedados a nosotras –mis hermanas y yo – Nacida en un hogar lleno de prejuicios fortalecidos por el contexto cultural de la época, en una Mendoza que se acercaba mas a una aldea que a una pujante ciudad, me vi privada de expresar mis sueños con relación al canto y la música, a pesar de llevar esos atributos que otrora pertenecieran a los varones de la familia. La rotunda negativa de la abuela paterna a permitirme estudiar lo que consideraba era lo mas caro para mí, me llevo hasta la escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo para cubrir a través
De otra expresión artística el vacío de mi canto ...........Dolor de años. Años de incomprensión aun en esta nueva disciplina, tal vez por mi rebeldía, por la necesidad de incorporar a las tres dimensiones formas que no tuvieran que ver con hechos cotidianos sino con el espacio y el tiempo, con lo abstracto, con lo puro, lo intangible, con el espíritu mismo, como la música,... como mi canto truncado......... Mis primeras improntas no figurativas transcurrieron paralelamente al trabajo académico impuesto por la cátedra, ignorante totalmente, a fines de los 50 de que en el mundo existía Picasso, Moore y toda la generación de artistas que desde comienzos del siglo XX hacían todo aquello que yo necesitaba hacer, romper con las formas tradicionales, con la figuración, buscando nuevas formas de representación, Los libros y revistas culturales eran escasos con relación a estos temas y en la facultad se abordaba al arte moderno en el ultimo año. Soporté burlas de mis compañeros y hasta el rechazo de algunos de los maestros mas tradicionales y que años después premiaron mi obra en salones oficiales. Duro mi pasar por una época que ninguna joven comprendería en este momento....... Duro el trabajo de la piedra y la madera realizados sin elementos mecánicos, con técnicas casi primitivas, a golpes de maza, palancas y poleas.
Miro hacia atrás, sé lo que anduve, se de la lucha por la discriminación, de la incomprensión y la intolerancia de ese tiempo y valoro la ayuda incondicional del compañero de mi vida que me sostuvo en los momentos más difíciles. Hoy el futuro se muestra transparente, luminoso, lentamente la mujer fue encontrando su lugar en este tiempo y espacio, hoy podemos decir YA ESTAMOS LLEGANDO
jueves, 11 de junio de 2009
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DIGNISIMA MUJER!!! Y BENDITO HOMBRE QUE TE ACOMPAÑO Y ACOMPAÑA EN EL ARDUO CAMINO TRASCURRIDO Y EL ACTUAL POR CIERTO.
ResponderEliminarORGULLO Y AMOR ES EL REFLEJO DE ESTAS VIDAS.
LOS AMO, ROSANA BUOZI